Implantes auditivos osteointegrados

Implante auditivo osteointegrado

Seguramente, alguna vez hemos visto a alguna persona con un pequeño aparato «pegado» en la cabeza visible porque llevaba el pelo corto. Se trata del implante osteointegrado auditivo. Se adapta esta solución auditiva de tipo quirúrgico cuando ya no es posible adaptar con éxito un audífono por razones como que distorsionen el sonido o no se puedan adaptar por otros motivos que lo contraindiquen.

Los implantes auditivos osteointegrados no tienen como vía de acceso al sistema auditivo el conducto auditivo, y, por tanto, la vía aérea, sino que conducen el sonido a través del tejido óseo, es decir que se propaga mediante vibraciones a través del hueso craneal.

Consiste básicamente en dos partes;

-La que lo soporta, que está fija, el implante, que es una base de titanio ubicado en el hueso, detrás de la oreja y ligeramente más arriba, a esta parte también se le denomina el implante osteointegrado. Los pioneros en el sistema de fijación de los implantes osteointegrados fueron los mismos fabricantes de los implantes dentales. El sistema está inspirado en ellos, consiste en un tornillo o pilar que también va fijado al hueso, en este caso del cráneo.

-El procesador de sonido, que es el responsable de la transmisión del sonido a través de la vía ósea y que se une por presión al implante, se puede extraer o cambiar.

¿Cómo funciona el implante?

El encargado de recoger la señal o sonido es el procesador, (la cajita negra que vemos en la cabeza, detrás de la oreja). El primer componente del procesador en recibir la señal sonora es el micrófono, que enviará la señal al procesador que lo modifica y convierte en unas vibraciones que salen hacia el implante, que está osteointegrado y lo transmite directamente al oído interno, sin pasar ni por el oído externo ni por el oído medio.

¿Este tipo de implante es adecuado para mí?

Es necesario hacer una valoración por parte del equipo profesional del Otorrinolaringólogo. Normalmente, es la segunda opción porque se necesita una intervención quirúrgica. Básicamente, se opta por el implante osteointegrado cuando aparecen las siguientes condiciones:

  • Pérdida auditiva conductiva
  • Pérdida auditiva neurosensorial
  • Malformaciones del oído externo o canal auditivo, ausencia o estenosis del conducto auditivo, microtia
  • Infección crónica del conducto auditivo externo,
  • Sordera unilateral, producida por enfermedades como un neurinoma acústico, sordera unilateral traumática, síndrome de Meniérè

En qué tipo de pérdidas auditivas está recomendado

1. Pérdida auditiva neurosensorial en un oído

Cuando la vía auditiva neurosensorial está dañada solo nos queda la vía ósea para transmitir el sonido o hacerlo sin distorsionarlo como ocurriría si la pérdida auditiva es grave o profunda o provocar los molestos pitidos de realimentación del sonido por fuga de este del conducto auditivo.

Este tipo de pérdida auditiva es el más común y se ve afectada la vía nerviosa

2. Pérdida auditiva conductiva

Al estar anulada la vía de transmisión aérea en el oído externo o medio hay que hacer llegar el sonido en forma de vibraciones hasta la Cóclea a través de la vía ósea. Las causas por las que se elige esta opción van desde una microtia, malformaciones, estenosis del conducto auditivo, perforaciones timpánicas y desarticulación de la cadena osicular, martillo, yunque o estribo.

3. Pérdida auditiva mixta por infecciones

En los casos en los que debido a infecciones auditivas crónicas, en las que se desaconseja el uso de audífonos porque es necesaria la mayor ventilación del conducto, se puede aconsejar el implante osteointegrado. Cuando además de una imposibilidad de transmitir el sonido mediante una conexión directa entre oído externo con medio, como por ejemplo una atresia o una microtia, tengamos afectada la correcta recepción y función coclear en el oído interno , es decir, que haya una combinación entre pérdida auditiva de origen sensorial y de origen conductivo.

¿Qué ventajas ofrece un implante de conducción ósea en casos de sordera unilateral?

En el caso, por ejemplo, de un niño de pequeño, de unos 5 años, que tiene todavía posibilidad de estimular el nervio auditivo y desarrollar la percepción auditiva por el oído afectado gracias a un implante auditivo podría recuperar la función auditiva en ese oído antes de que se atrofiara o redujera la potencialidad ampliamente, sobre todo más allá de una edad superior a los 15 años.

¿Quiénes pueden ser candidatos al implante osteointegrado?

Aquellas personas que en general, no siendo recomendable o posible la adaptación de otras soluciones auditivas no tan invasivas como la del implante osteointegrado, tengan más de 5 años de edad y se presuma un buen pronóstico auditivo además de ser candidatos favorables a una cirugía.

Esta decisión será decidida conjuntamente entre el cirujano Otorrinolaringólogo y el Anestesiólogo.

Pruebas diagnosticas previa a la cirugía:

Antes de la intervención el paciente deberá ser sometido a diferentes pruebas diagnósticas como diversos tipos de audiometrías, exploraciones radiológicas para conocer y abordar con éxito las estructuras óseas.

También deberá ser sometido el paciente a la consulta con un logopeda clínico y terapéutico, además de, en algunos casos asesorarse con un psicólogo.

¿Cómo es el postoperatorio y qué cuidados debo tener?

Tras la intervención el paciente con hipoacusia puede notar vértigos, inestabilidad y también dolores de cabeza. Estos síntomas suelen desaparecer al transcurrir unos días de la intervención y en función de l capacidad y características de cada paciente.

Pasada la fase de cicatrización del paciente, se le acoplará el componente externo, y en todos los casos será sometido a terapia por parte de un logopeda para una adecuada recuperación y rehabilitación auditiva.

¿Cuáles son las posibles complicaciones?

La peor es la extrusión del implante, afortunadamente poco frecuente, es de ámbito quirúrgico.

Tres son los riesgos de complicaciones inherentes a cualquier cirugía con implante, la infección perioperatoria, la mala cicatrización y el rechazo al mismo.

No obstante, en la inmensa mayoría de los casos un implante de conducción ósea cuando se practica sobre el candidato idóneo es una excelente solución que mejora la calidad de audición y de vida del paciente con problemas para llevar audífonos. De hecho, cada vez son más los casos de pérdida auditiva en el mundo, que se solucionan exitosamente con los implantes auditivos de conducción ósea.

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